jueves, 20 de septiembre de 2012
Radio Cristiana En Vivo (Eben-ezer) Musica, predicaciones
Somos una iglesia con compromiso y unidad. Nuestro Texto lema es Hechos 2:44,47. Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común;alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.
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martes, 18 de septiembre de 2012
Sermón: Dios no llama a personas especiales.
Texto: Génesis 12:10-20.
Tema: Dios no llama a personas especiales
Introducción:
Conozcamos a Abram:
El nombre significa “El padre es exaltado” Después del pacto
en Gn. 17.5 su nombre se convierte en Abraham significa Padre de
multitudes.
v
Fue llamado amigo
de Dios. 2 Crónicas 20:7.
v
Santiago confirma
esto en el NT. Santiago 2:23.
v
Jehová se revela
a Moisés como el Dios de Abraham. Éxodo 3:6.
v
El Padre de la fe. Hebreos 11:8.
Es interesante
estudiar la Escritura y descubrir que Abram a pesar de su relación con Dios no
era un hombre perfecto e inmaculado y mucho más en sus inicios, tenemos ante
nosotros un hombre con pecados como cualquiera de nosotros y el texto que hoy
vamos a analizar, nos revela que Dios no llama a personas especiales, con virtudes,
posesiones, guapos. Él llama a personas para hacerlas especiales. Ahora bien
esto no es un pretexto, para cometer pecado.
A. En el texto encontramos varias cosas que
Abram tiene.
1. Falta de fe: ¿Sabían
que la falta de fe es pecado? Romanos
14:23 (Ver 10) en lugar, de quedarse en Canaán y creer que en medio de la
hambruna Dios le iba a sustentar lo cual hubiera sido toda una escuela de Fe sin
embargo el decidió abandonar la tierra prometida, descender a Egipto y confiar más
en su propia habilidad. Depositar nuestra confianza en los hombres, en nuestras
propias ideas pecaminosas etc es un pecado.
El profeta Jeremías dice en el capitulo 17:5. Maldito el hombre que
confía en el hombre.
2. Engendro pensamientos pecaminosos (Ver 11 – 13): Cuando pensamientos de maldad vienen a
nuestra vida y los consentimos esto es pecado. El profete miqueas nos dice en
el capitulo 2:1. Hay de los que en sus camas piensan iniquidad… Abram no confió
en la protección de Dios.
3. Fue egoísta:
Para salvarse el pensó en su bienestar y no le importo si su esposa adulteraba,
era violada, deshonrada. Pensar solo en mi y lo que a mí me interesa sin
importar los demás es pecado. 1 Juan nos revela las características del
egoísmo: 1 Juan 3:17.
4. Fue piedra de tropiezo: es decir, incito a su esposa haciéndola pecar, su
esposa tenía que decir que solamente era su hermano: (Ver 14 - 15) No solo
motivar sino también ayudar a otros a pecar es pecado
6. Engaño,
mintió y robo al faraón: (Ver 16) a
través de engañar a todos diciendo una media verdad el fue remunerado
adecuadamente por el faraón y el hecho de que esta remuneración sea dada por
medio del engaño la convierte en robo. Engañara y robar es pecado
Cuanto pecado hubo
en Abraham y al confróntanos nos damos cuenta que su historia no es muy
distinta a la nuestra, a un así: somos llamados santos, hemos sido justificados,
sin embargo hay una realidad en nosotros con la cual tenemos que luchar a
Diario y muchas veces en nuestra vida nos cruzamos la raya, nos desviamos, no
tenemos mucha fe, engendramos
pensamientos malos, somos egoístas, tal vez hacemos caer a alguien, engañamos,
mentimos, aun así Dios sigue fiel. Estos y muchos defectos tenia Abraham, sin
embargo, fue llamado por Dios, fue llamado amigo de Dios, y el padre de la fe.
Es en esto donde la gracia de Dios se manifiesta, y nos inspira a llegar a ser,
como estos grandes hombres fuero. No éramos especiales, el nos hizo especiales.
Solo por su gracia. Busquemos entonces
ser amigos de Dios, y hombres de mucha fe.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Exégesis de 2 Pedro 1:16-21
Trabajo Exegético.
Por Amílcar López López.
______________________________________________
2 de Pedro 1:16-21.
I.- Lectura del Contexto.
1.- Autor.
a)
Evidencia externa: Algunos han comentado que la
autenticidad de la segunda carta del Apóstol Pedro carece de evidencia externa,
como cualquier otra carta del Nuevo Testamento.
“La
Versión Siríaca Antigua (la PeschitoJ no la incluyó (pero sí aparece en la
Versión Siríaca Posterior). 2 PEDRO era parte de la colección de libros llamada
la Antilegomena palabra griega compuesta de "contra" y
"decir"; o sea libros "disputados"[1] sin embargo esto no puede
tener mucho peso, ya que se necesita tener más escritos antiguos que digan lo
mismo. En este caso, tenemos el testimonio de manuscritos más antiguos que la
versión Siriaca. Entre ellos están los siguientes manuscritos: “el Sinaítico (año
350), el Vaticano (325-350) y
el Alejandrino (450). El concilio de Laodicea (año 366), el de
Hipona (393) y el de Cartago (397)”[2] Estos incluyen la segunda carta del apóstol
Pedro, en el canon.
Ahora
bien, en cuanto a las pruebas externas
de la autenticidad son irrefutables. Autores tan diversos como Clemente de
Alejandría, Ireneo de Lyon, Tertuliano de Cartago, afirman que es de Pedro.
Eusebio afirma que Papías y Policarpo la conocían y la citaban. Así, desde el
principio, esta epístola ha sido confirmada por evidencias indiscutidas.
b)
Evidencia interna.
La
evidencia interna de su autenticidad es de peso. Pedro reclama ser el autor, y
se expresa en el versículo uno de una
manera que ningún autor falso lo haría. En
el capitulo 3:1nos dice que ya había escrito a los mismos lectores a quienes se
dirigió en 1 Pedro. Se nombra a si mismo "Simón
Pedro..."(1:1), afirma haber sido testigo de la Transfiguración (1:16) y
haber recibido de Cristo la predicción de su martirio (1:14 Jn 21:19) Se pone
en un plano de igualdad con Pablo (3:15). No hay duda alguna que el apóstol
Pedro haya escrito esta carta.
Heverett
Harrison, nos dice: Un punto de partida conveniente es Orígenes (cerca del año
240), ya que él es el primero, según las fuentes conocidas, en atribuir la obra
a Pedro. Su testimonio es el siguiente: "Pedro ha dejado una epístola
reco-nocida, y quizás una segunda; ya que esto es disputado".[3]
Estando
convencidos de la autenticidad de esta carta, veamos entonces la fecha de este
escrito.
2.- Fecha.
Algunas
posibles conclusiones de que esta carta fue escrita en el
66 o 67 D.C. son estas:
v
Pedro
ya era de grande edad cuando la escribió (1:14; Jn. 21:18,19).
v
Se
cree que Pedro fue muerto al fin del año 67, o a principios del 68, en el año
decimo tercero de Nerón.
v
Si
no todas; la mayor parte de las cartas de Pablo ya habían sido escritas (3:15-16). Estas cartas fueron escritas entre el año 62
(1 Tes.) y el 66 (2 Tim.). Había pasado suficiente tiempo para que fuera
pervertida por algunos, la enseñanza de
algunas cartas, como lo dice Pedro en el capitulo 3:16.
Desde
luego es imposible fijar una fecha exacta. Everett Harrison dice: “Si se acepta
que 2 Pedro es obra del apóstol, entonces una fecha cercana el año 64 es la más
probable, poco antes de su martirio”[4]
3.- Los
destinatarios.
El
escritor del libro de Piedra en Piedra comentando al respecto dice: “Probablemente
fue dirigida a los mismos cristianos de la primera carta. ‘Es una carta escrita
a personas que se estaban enfrentando a dificultades y problemas”[5] esto es probable, ya que
en el capitulo tres nos dice algo de esto.
Simón
kistemaker dice: “La segunda epístola de Pedro parece ser una epístola general
no dirigida a ningún grupo en particular”[6] En 2 Pedro, sin
embargo, el escritor se dirige a los lectores personalmente. Declara que “ésta
es ya la segunda carta que les escribo” (3:1). Si interpretamos estas palabras
como una referencia a 1 Pedro, podemos llegar a la conclusión de que los
lectores residen en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia.
Además,
los lectores conocen las epístolas de Pablo (3:15–16), porque algunas de las
cartas de Pablo fueron escritas a los cristianos que vivían en el Asia Menor.
Ahora
bien, suponemos tal como lo dice kistemaker: “Como en 1 Pedro, suponemos que
los destinatarios de 2 Pedro eran tanto cristianos judíos como cristianos
gentiles. Basados en el contenido de 2 Pedro no podemos establecer distinción
alguna entre cristianos de origen judío o de origen gentil. Por ejemplo, en 2
Pedro detectamos el uso y fundamentación en el Antiguo Testamento que también
es evidente en 1 Pedro. En ambas epístolas el escritor cita el Antiguo
Testamento y hace alusiones al mismo; en ambas cartas menciona el diluvio del
cual Noé y su familia fueron protegidos; y en ambos documentos enseña la
doctrina de la inspiración divina.”[7] Podemos concluir entonces,
que los destinatarios de la segunda carta, son los mismos a los que se dirigió
Pedro en su primera carta.
4.- Lugar de
escritura.
Ray
C. Stedman, comentando al respecto nos dice: “Es muy factible que esta epístola
fuese escrita en el mismo lugar que la primera, cuando Pedro se hallaba
prisionero en Roma, posiblemente por orden de Nerón”[8] es posible afirmar que
esta carta fue escrita desde Roma, ya que Pedro dentro de su carta anuncia su
muerte, tal vez porque su vida se hallaba
en peligro.
La
opinión de algunos eruditos respecto al lugar de donde se escribe la carta,
es Roma. Everret Harrison nos dice: “Si se acepta la genuinidad de la obra, Roma
es el lugar de origen más probable.”[9]
Realmente no podemos afirmar el lugar de donde se escribe la carta, solo
suponemos que fue desde Roma.
5.- Propósito.
Peter
comenta lo siguiente: “La primera carta
presenta claramente, al igual que la segunda, que el propósito del Apóstol al
escribir ambas cartas era consolar, alentar y fortalecer a estas personas. Se
enfrentaban a dificultades, tanto externas como internas, porque su mundo, como
uno nunca se cansa de señalar, era un mundo muy parecido al nuestro” [10]esto es inobjetable, ya
que las circunstancias que rodean todas las cartas, tenían y tienen como
propósito fortalecer la vida de los cristianos que de una u otra manera son
perseguidos. Sobre todo en el siglo primero, el declararse un seguidor de
Jesucristo, era como condenarse a la muerte.
Sin
embargo el propósito de la carta no se limita solamente a eso, ya que las iglesias se enfrentaban a problemas
aun más serios; y esto tenía que ver con
la falsa doctrina que estaba amenazando la fe de los cristianos.
Pedro
trata de esto en el capítulo 1, incitando a sus lectores a entender
adecuadamente la preciosidad de la fe, la cual debería producir en ellos una
vida moral completamente cristiana (1:3-11). Luego les recuerda la autoridad de
la Escritura (1:12-21) sobre la cual descansa esta fe cristiana. ‘El motivo especial
de este fuerte énfasis en una vida moral sana, y en la autoridad que la
sostiene, se hace evidente en los últimos dos capítulos de la carta. Habían
descuidado la santa manera de vivir, y ciertos falsos maestros menospreciaban la autoridad apostólica y escritural. La
actividad de estos maestros se describe, en parte, como en el futuro y, en
parte, como en el presente. Su venida se predice a veces como algo de lo cual
hay que advertir a los lectores, y a veces como si ya estuviera en el pasado.
Quizás la explicación sea que los falsos maestros ya habían estado actuando en
las iglesias desde las cuales Pedro estaba escribiendo o en otras que él
conocía, pero que todavía no habían llegado a los lectores de esta carta (J.
Gresham
Machen)
6.- Situación
Política y Religiosa.
La
persecución, muy tratada en la 1ª epístola, va a más. No obstante, no se menciona aquí pues hay un
nuevo peligro, aún mayor, que preocupa a
Pedro: la amenaza de los falsos maestros y su doctrina. Salir al paso de la doctrina de los Gnósticos. Enseñaban
que bastaba con la inteligencia para
conocer la salvación en Jesucristo (“gnosis”
es “conocimiento” en griego). Era posible aprender una sabiduría superior por medio de una serie de
iniciaciones sucesivas hasta alcanzar la
perfección.
F.F.
Bruce en su libro, la defensa apostólica del evangelio escribe: “Si la proclamación de Cristo crucificado fue
un escándalo para los judíos piadosos, fue una insensatez para los gentiles
sensatos, especialmente para aquellos que conscientemente se sentían herederos
de la cultura griega. Para ellos la cruz no constituyó un problema teológico
sino un obstáculo de orden práctico que les impedía pensar seriamente en el
evangelio. ¿Cómo podía esperarse que aceptaran a un Libertador, a un Guía y a
un Señor que no tenía ni los conocimientos ni el poder necesarios para salvarse
a sí mismo de semejante muerte ignominiosa?”[11] Y con semejante defensa,
el evangelio presentó un desafío directo a la filosofía pagana, del mismo modo que
lo hizo a la ley del judaísmo, obviamente esto constituyo una amenaza a la
política de ese momento.
Si
el evangelio desafió hasta las manifestaciones más elevadas de la cultura
pagana, mucho más desafió a aquellas manifestaciones que eran ofensivas
especialmente a los ojos de los judíos y cristianos monoteístas, es decir, las
varias formas de la idolatría pagana. Aquí vemos, como en ninguna otra parte,
cómo la defensa de la verdad implica la refutación del error.
7.- Bosquejo de la
carta del Apóstol Pedro.
I. Saludos e introducción, 1: 1-11.
A. Saludos, 1: 1-2.
B. Exhortación, 1: 3-11.
B. Exhortación, 1: 3-11.
II. Propósito de la
epístola, 1: 12-21.
A. Fortalecimiento de los
creyentes en la verdad presente, 1: 12-15.
B. Confirmación del Evangelio mediante un testimonio personal, 1: 16-18.
C. Confirmación del Evangelio por la profecía, 1: 19-21.
B. Confirmación del Evangelio mediante un testimonio personal, 1: 16-18.
C. Confirmación del Evangelio por la profecía, 1: 19-21.
III. Advertencias contra
falsos maestros, 2: 1-22.
A. Falsos maestros y sus herejías
engañosas, 2:1-3.
B. Castigo de los impíos; liberación de los justos, 2:4-10 p.p.
C. Verdadera naturaleza de los falsos maestros, 2: 10 ú.p.-22.
B. Castigo de los impíos; liberación de los justos, 2:4-10 p.p.
C. Verdadera naturaleza de los falsos maestros, 2: 10 ú.p.-22.
IV. Segunda venida de
Cristo y preparación para recibirlo, 3: 1-18.
A. Referencia al testimonio de
los profetas y los apóstoles, 3: 1-2.
B. Los burladores refutados por los hechos del diluvio, 3: 3-7.
C. Certeza del regreso de Cristo, 3: 8-10.
D. Exhortación a vivir santamente en anticipación del advenimiento, 3: 11-18.
B. Los burladores refutados por los hechos del diluvio, 3: 3-7.
C. Certeza del regreso de Cristo, 3: 8-10.
D. Exhortación a vivir santamente en anticipación del advenimiento, 3: 11-18.
9.- Lectura
semántica.
v
Poder: fuerza, capacidad,
poder, capacidad de llevar cualquier cosa a cabo. Utilizado en sentido
absoluto, denota. Poder para obrar, para llevar algo acabo. Poder en acción.
v
(μυ̂θος,
fabulas), significa primeramente habla, conversación. La primera sílaba
procede de una raíz mu –, que significa cerrar, mantener secreto, estar
callado; de ahí derivan muo, cerrar (ojos, boca) y musterion, secreto,
misterio; de ahí, historia, narración, fábula, ficción (castellano, mito). Se
usa este término de los errores gnosticos y de las fábulas judaicas y profanas
y de las genealogías (1Ti_1:4; 1Ti_4:7; 2Ti_4:4; Tit_1:14); de historias
ficticias (2Pe_1:16) Se entiende por fábula la narración de pura ficción alegórica,
en que, por medio de la personificación de los seres irracionales, inanimados o
abstractos, se da una enseñanza útil y moral. En el Nuevo Testamento se usa la
palabra «fábula» para referirse a las religiones paganas y a las erróneas
enseñanzas que falsos maestros pretenden introducir en las comunidades
cristianas.
v
sofizo (σοφίζω, Artificioso), de sofos, sabio
(relacionado etimológicamente con sofes, sabroso). Significa en la voz
activa hacer sabio (2Ti_3:15; igual que
en la lxx en Sal_19:7, p.ej., «haciendo sabios a los
pequeños»; en 119:98: «Tú me has hecho más sabio que mis enemigos»). En la voz
media significa: (a) venir a ser sabio; no se usa así en el NT, pero se
halla en la lxx (p.ej., en Ecl_2:15, Ecl_2:19;
Ecl_7:17); (b) hacer el sofista,
actuar artificiosamente; se usa con este significado en la voz pasiva en 2Pe_1:16 : «fábulas artificiosas». La rvr77 lo vierte siguiendo el original
más de cerca, «ingeniosamente inventadas».
v
Majestad (de megas,
grande), denota grandeza, majestad. Se usa de Dios el Padre, significándose su
grandeza y dignidad, en Heb_1:3 : «la
Majestad en las alturas», y 8:1: «la Majestad en los cielos»; en Jud_1:25
se usa en una adscripción de alabanza reconociendo los atributos de
Dios: «majestad» significan "eminencia", "gloria",*
"dignidad", "esplendor", "grandeza",
"sublimidad", "grandiosidad", "glorioso",
"majestad"). El término
"majestad" aparece con mayor frecuencia en relación con Dios y su
obra.
v
parousia (παρουσία,), lit: presencia
(para, con, y ousia, un ser; de eimi, ser). Denota tanto una llegada como una
consiguiente presencia con. Otras palabras denotan la llegada. Parousia se usa
para describir la presencia de Cristo con sus discípulos en el monte de la
transfiguración (2Pe1:16). Cuando se usa del retorno de Cristo, en el
arrebatamiento de la Iglesia, significa no meramente su llegada momentánea por
sus santos, sino su presencia con ellos desde aquel momento hasta su revelación
y manifestación al mundo.
v
Monte: En la Biblia
significan, a veces, lugares sagrados, y simbolizan la eternidad, fuerza,
estabilidad, y reino mesiánico. El término monte, es empleado en las Escrituras de manera figurada. Las
montañas son símbolo de firmeza de
estabilidad, de solidez, Sal 30 (29),
7-8; 65 (64), 7. Los montes son testigos de las obras de Dios, Sal 114 (113), 4; de su juicio, Sal 98 (97),
8. La justicia de Dios es como las
altas montañas, Sal 36 (35), 6;
v
Antorcha: hacha o tea que
sirve para dar luz. Se usaban en la Antigüedad en todos los pueblos como
instrumentos de iluminación, y también los hebreos (Gn. 15:17; Jn. 18:3). A
veces las empleaban en las batallas y en los sitios de las ciudades (Zac.
12:6). Estaban hechas de materias resinosas, generalmente plantas o derivados
del betún. Las llamadas teas eran especialmente las usadas con fines guerreros
(Jue. 6:16, 20; 15:4); se usa también en sentido simbólico para indicar
iluminación espiritual (Jn. 5:35; 2 P. 1:19; Is. 62:21).
v profetikos (προφητικός,), de la profecía, o
relacionado con ella, o procediendo de un profeta. Con el cierre del canon de
las Escrituras es evidente que la profecía se ha acabado, en el sentido de
predecir el futuro. (1Co_13:8-9). El maestro ha tomado, en su medida, el lugar
del profeta, cf. el significativo cambio en 2Pe 2:1. La diferencia es que en
tanto que el mensaje del profeta era una revelación directa de la mente de Dios
para la ocasión, el mensaje del maestro es tomado de la revelación finalizada,
de las Escrituras»
v epilusis (ἐπίλυσις), de epiluo (epi,
arriba; luo, soltar) soltar, liberar, resolver, explicar. Denota una solución,
explicación, lit: una liberación (2Pe 1:20 : «de interpretación privada»); esto
es, los escritores de las Escrituras no impusieron su propia construcción sobre
las palabras «divinamente inspiradas» que registraron.
v fero (φέρω), llevar, traer. Se
traduce «siendo inspirados» en 2Pe 1:21. En el uso de este verbo, significa que
fueron «llevados», o «impulsados», por el poder del Espíritu Santo, no actuando
en conformidad con sus propias voluntades, ni expresando sus propios
pensamientos, sino siguiendo la mente de Dios en palabras dadas y ministradas
por él.
II.- Lectura
bíblica-teológica.
Versículo 16. Después de un paseo
general sobre el contexto, de la carta del apóstol Pablo, en este momento nos
asentaremos enfáticamente en el texto. El apóstol continúa en el versículo 16
diciendo:
“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la
venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como
habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad”
Ahora bien, Pedro llega al mensaje que había sido su
principal propósito traerle a su pueblo, relativo al " poder y la venida
de nuestro Señor Jesucristo.» Como veremos con toda claridad en lo sucesivo, el
gran propósito de esta carta era recordarles a los creyentes la seguridad de la
Segunda Venida de Jesucristo. Los herejes a los que Pedro ataca ya no creían en ella; se había
retrasado tanto que la gente había empezado a creer que no sucedería nunca.
El objeto de la
predicación de Pedro, lo mismo que la de los otros apóstoles, versaba
principalmente sobre el poder divino y la venida o parusía de nuestro Señor
Jesucristo (v.16). San Pedro en su predicación, que nos ha sido conservada en
el evangelio de Marcos 9:2-13. Acentúa
la venida del Hijo del hombre en el esplendor de su poder. La enseñanza
cristiana acerca de la parusía no está entretejida con fábulas hábilmente
inventadas, como pensaban y enseñaban los falsos doctores.
Pedro le dice a sus
lectores, que el evangelio de Jesucristo, que ellos predican, no es un cuento,
no es fabula; sino que es un testimonio verdadero.
Por si queda alguna
duda, Pedro continua: “no me lo contaron, no es una fabula. Sino que vimos con
nuestros propios ojos, la presencia de Dios”
Versículo 17,18. Pedro nos traslada Marcos 9:2-13, al monte de
la transfiguración. Pedro lo llama al monte Santo.
Para comprender un
poco más sobre esto, es necesario saber que paso en el monte, tal como lo dice
mateo, en el monte alto. La palabra griega para “transfigurado” es
metemorphothe, de la cual sacamos la palabra metamorfosis. Usamos esta palabra para describir el cambio
que ocurre cuando una oruga se convierte en mariposa. El rostro de Jesús ‘resplandeció como el sol,
y sus vestidos fueron blancos como la luz.’
Esto nos recuerda a Moisés en Sinaí.
Después de su encuentro con Dios, la cara de Moisés brillaba tanto que
la gente tenía miedo. Entonces, Moisés
tuvo que usar un velo sobre su cara (Éxodo. 34:29-35). Los discípulos conocen esta historia de
Moisés y pueden ver la conexión. Es posible que Pedro se refiera a esto, cuando
usa la palabra majestad, en el versículo 17. Confirmando así que Jesús, es el
enviado o el Mesías.
Ahora nos preguntamos
¿Por qué Moisés y Elías?
- Representan la ley
(Moisés) y los profetas (Elías), las figuras más importantes del Antiguo
Testamento y las secciones más autoritarias de las Escrituras Hebreas.
Versículo 19. El versículo
comienza: “Tenemos también” con esto Pedro les dice a sus lectores, que no solamente un argumento tiene para
desacreditar a los falsos maestros, sino que está también la palabra profética.
Algo más seguro y
fidedigno que el ser testigo de la Transfiguración es “la palabra profética más
segura.” La Escritura es una luz enfocada sobre la venida del “lucero de la
mañana.” Lo cual muchos falsos profetas como lo dice Pedro en el capítulo 2:1.
Niegan, y hasta se burlan de esto que los apóstoles predican, así nos declara Pedro
en el capitulo 3:4. Diciéndonos: “¿Qué
hubo de esa promesa de su venida? Nuestros padres murieron, y nada ha cambiado
desde el principio de la creación."
Versículo 20,21.
"Los santos
varones de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo"
significa que las Escrituras no vinieron como consecuencia del trabajo creativo
de la propia invención o interpretación de los profetas. Dios inspiró a los que
escribieron, así que su mensaje es auténtico y confiable.
Algunos eruditos
interpretando el versículo 20 dicen: Las palabras de 2 Pedro van dirigidas contra los falsos
doctores, que interpretaban la palabra profética a su modo y a sus
conveniencias.
Pedro continúa diciendo que las escrituras nos
fueron escritas por voluntad humana.
La razón de que la
Sagrada Escritura no puede ser interpretada según la voluntad de cada hombre es
que se trata no de una obra humana, sino de una obra divina. El Espíritu Santo
es el autor principal de la Sagrada Escritura, porque los profetas hablaron
movidos, impulsados, llevados (φερόμενοι) por este Espíritu divino para que dijeran aquello y sólo aquello que él
quería comunicar a los demás hombres. El profeta es el intérprete de Dios, habla
en su nombre, o bien escribe, es como un instrumento en manos de Dios.
Pedro refuta la
teoría de los falsos maestros o profetas, que cuestionaban la parusía del
Mesías.
Bajo dos razones.
1.
Somos
testigos del Poder del Evangelio y de que Jesús vendrá otra vez.
2.
Tenemos
la palabra profética que nos habla de
esto.
Esta sección es una
afirmación rotunda de la inspiración de las Escrituras. Pedro afirma que los
profetas del Antiguo Testamento escribieron el mensaje de Dios, y que él se
pone en la misma categoría de los demás apóstoles porque ellos también
proclamaban la verdad de Dios. La Biblia no es una colección de fábulas ni de
conceptos humanos acerca de Dios. Es en realidad la Palabra de Dios dada por
medio de las personas para las personas.
III.- Bosquejo Homilético.
Introducción: Es una carta para
animar, fortalecer y prevenir a los hermanos sobre los falsos maestro o
profetas.
Tema: Razones para creer en la parousía de
Cristo.
I.- Primera razón: Los apóstoles como
testigos fidedignos.
1.- Los apóstoles fueron testigos Oculares.
2.- Los apóstoles escucharon la
conversación que sostuvieron Jesús, Elías y Moisés. Lucas 9:31.
II.- Segunda razón. La Escritura el
fundamento fidedigno.
1.- Porque es de inspiración Divina.
2.- porque nos habla
de la venida de Cristo y del poder del evangelio.
Conclusión. Pedro confirma el evangelio de Cristo a
través de su testimonio y confirma el evangelio de Cristo a través de la
palabra profética.
[2]
Notas sobre 2 Pedro por Bill H. Reeves.
[3]
Introducción al Nuevo testamento por Everett Harrison p. 409.
[4]
Introducción al Nuevo Testamento por Everett Harrison p. 423.
[5] De
piedra en Piedra. PETER JEFFERY. P. 159.
[6]
Comentario al Nuevo testamento 1 y 2 Pedro por Simón Kistemaker p. 188.
[7]
Comentario al Nuevo testamento 1 y 2 Pedro por Simón Kistemaker p. 188.
[8]
Frente a la falsedad, por Ray C. Stedman. P. 1.
[9] Introduccion
al Nuevo Testamento Por Everett Harrison
[10]
De piedra en Piedra. PETER JEFFERY. P. 159.
[11]
La defensa apostólica del evangelio, por F.F. Bruce. P. 16.
martes, 7 de agosto de 2012
La autoridad de La Escritura.

La Autoridad de las Sagradas Escrituras
Al tratar el asunto de la autoridad de las Escrituras Calvino da a entender que el contenido o verdad escrita en el texto bíblico es “como si Dios mismo hablase por su propia boca,”
“…antes de pasar adelante es menester que hilvanemos aquí alguna cosa sobre la autoridad de la Escritura, no sólo para preparar el corazón a reverenciarla, sino también para quitar toda duda y escrúpulo. Pues cuando se tiene como fuera de duda que lo que se propone ser Palabra de Dios, no hay ninguno tan atrevido, a no ser que sea del todo insensato…que se atreva a desecharla como cosa a la que no se debe dar crédito alguno. Pero puesto que Dios no habla cada día desde el cielo, y que no hay más quelas solas Escrituras en las que Él ha querido que su verdad fuese publicada y conocida…(es) como si oyesen en ellas a Dios mismo hablar por su propia boca…”xv
En segundo lugar asegura que la autoridad de la Verdad DE LA Palabra de Dios no depende de ninguna autoridad eclesiástica, entendiéndose por ello el clero de cualquier iglesia, más que el pueblo creyente:
“La autoridad de la Escritura no procede la autoridad de la Iglesia…pensar que la Escritura no tiene más autoridad que la que la Iglesia de común acuerdo le concediere; (es) como si la eterna e inviolable verdad de Dios estribase (dependiese) en la fantasía de los hombres.xvi
En tercer lugar dice que la Iglesia misma está fundada sobre el testimonio de los profetas y de los apóstoles. Calvino cita a san Pablo quien dice que la Iglesia esta “edificada sobre el fundamento de los Apóstoles y Profetas.” (Ef.2.20) Después Calvino arguye diciendo:
Si el fundamento de la Iglesia es la doctrina que los profetas y los apóstoles enseñaron, es necesario que esa doctrina tenga su entera certidumbre antes de que la Iglesia comience a existir. Y no hay por qué andar cavilando que, aunque la Iglesia tenga su principio y origen en la Palabra de Dios, no obstante todavía queda en duda qué doctrina debe ser admitida como profética y apostólica, hasta tanto que la Iglesia intervenga y lo determine. Porque si la Iglesia cristiana fue desde el principio fundada sobre lo que los profetas escribieron y sobre lo que los apóstoles predicaron, necesariamente se requiere que la aprobación de tal doctrina preceda y sea antes que la Iglesia, la cual ha sido fundada sobre dicha doctrina, puesto que el fundamento es antes que el edificio…Así, cuando la Iglesia recibe y admite la Santa Escritura y con su testimonio la aprueba, no la hace auténtica, como si antes fuese dudosa y sin crédito, sino porque reconoce que ella es la misma verdad de su Dios, sin contradicción alguna la honra y reverencia conforme al deber de piedad.xvii
En cuarto lugar, Calvino comenta sobre las palabras de san Agustín que se utilizan para afirmar la autoridad de la Iglesia sobre las Escrituras que alguna vez dijo que “ No creería en el Evangelio si la Iglesia no me moviera a ello.”xviii Entre otras cosas, él dice que san Agustín no afirma que la fe de los fieles se funda en la autoridad de la Iglesia, ni entiende que la certidumbre del Evangelio depende de ella. Y que solamente quiere decir que los no creyentes no pueden creer si la Iglesia no los incita o invita a creer. Calvino vuelve a citar a san Agustín quien afirmó lo siguiente: “…fortificados por la fe, al fin entendamos lo que creemos; y esto no por medio de los hombres sino porque el mismo Dios confirma y alumbra interiormente nuestras almas.”xix
Sobre este tema, Calvino finalmente abunda con otros argumentos sobre la autoridad y autenticidad de la Verdad Evangélica: 1) el testimonio interno del Espíritu Santo en el creyente, 2) la certidumbre de la Escritura viene del Espíritu Santo, 3) No hay más fe que la que el Espíritu Santo sella en nuestro corazón.xx
lunes, 28 de mayo de 2012
¿Cómo convertir el fracaso en éxito?
Hace mucho tiempo, Harold Sherman escribió un libro titulado
(¿Cómo convertir el fracaso en éxito?), en el que da un «Código de
Persistencia». Si usted se da por vencido muy fácilmente escriba lo que
está a continuación y léalo a diario:
1. Nunca me daré por vencido mientras sepa que tengo la razón.
2. Creo que todas las cosas obrarán a mi favor si me sostengo hasta el
final.
3. Tendré ánimo y no desmayaré frente a las probabilidades.
4. No permitiré que nadie me intimide ni me separe de mis metas.
5. Lucharé para vencer todos los impedimentos físicos y las
contrariedades.
6. Trataré una y otra vez, y todavía una vez más para realizar lo
que quiero.
7. Obtendré fe y fortaleza al saber que todos los hombres y mujeres con
éxito lucharon contra la derrota y la adversidad.
8. Nunca me rendiré al desaliento o la desesperación no importa con qué
obstáculos aparentes me enfrente.
Hay nuevos caminos en este día. Hay nuevos senderos que se abrirán para
ti. Pero si dejas que tus ojos se empañen de lágrimas demasiado tiempo, ella te
impedirán ver lo que necesitas. Recuerda la base de todo éxito está en poner
nuestra confianza en Dios y saber que solo él nos puede llevar al lugar
correcto y en el tiempo correcto. En medio del fracaso que
encontramos en el camino al éxito, Dios es nuestro socorro.
Deuteronomio 33:29
Deuteronomio 33:29
Bienaventurado tú, oh Israel. ¿Quién como tú, Pueblo salvo por el Señor,
Escudo de tu socorro, Y espada de tu triunfo? Así que tus enemigos serán
humillados, Y tú hollarás sobre sus alturas.
Salmo 63:7
Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
Salmo 121:1,2
Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor.
Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor.
martes, 22 de mayo de 2012
Amor y amistad. (Reflexión bíblica)
¿Un día para el amor y la amistad; o, amor y amistad para cada día?
“Fuerte
es como la muerte el amor….Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo
ahogarán los ríos” (Cantares 8: 6 b- 7 a).
La Biblia no establece un solo día
para el amor y la amistad. La Biblia no cree en el amor y la amistad con cita
fija. ¿Por qué entonces, hemos establecido los humanos, un día para el amor y
la amistad? Cada uno dará su respuesta desde sus propios intereses; y, cada
respuesta es respetada. Sólo que, insistimos: “cada día, cada instante de
nuestra existencia, debemos vivirlo en amor y en amistad”. Alguien dijo por
allí, que sólo existe una religión verdadera: “El amor”. Efectivamente, Dios es
amor; y, Jesucristo, su Hijo unigénito, vino a enseñarnos el camino del amor.
El amor, más que un fin, es un camino; más que una palabra, es una actitud
constante en la vida: actitud que edifica, actitud que reúne, actitud que
perdona, actitud que da, actitud que reconstruye. Si nuestra actitud destruye,
separa, guarda rencor, y no colabora en la reconstrucción de vidas, es porque
no caminamos en amor.
Esta reflexión acerca del amor y de
la amistad es para todos los humanos. Si nos hemos desviado del camino del
amor, Dios nos da la oportunidad de volver nuevamente; si hemos confundido el
amor con una doctrina denominacionalista, es necesario transformar esa
confusión; si hemos confundido el amor con el simple placer, es necesario
reconocer que hemos pecado, y pedirle a Dios, obre en nuestra vida, transforme
nuestro ser y nos ayude a cultivar la pureza del amor.
A propósito del poder del amor, viene
a nuestra mente un extracto de la película “El
hechizo de Aquila”:
“Él, un guerrero, cabalgaba sobre un
caballo negro. Sus ojos eran serenos, su rostro era triste, su cabello era
dorado como la luz del sol, y su voz sólo se escuchaba después de largos
silencios.
Ella era diáfana como la luna, su
cabello era negro como la noche, y su voz era suave como la luz de las
estrellas.
Se amaban mucho. Su amor era hermoso.
Vivía en aquella tierra un hechicero
que manipulaba los poderes del mal. El hechicero la vio y se enamoró de ella.
Quiso tenerla para sí. Pero ella amaba al guerrero y se escondía de los ojos
del hechicero. Éste, enfurecido, lanzó un hechizo contra los amantes: “están condenados,
por el resto de sus días, a no tocarse nunca”. La mujer sería como la luna.
Sólo aparecería por la noche, una vez que se pusiera el sol. Durante el día,
sería un halcón cazador, con pico y garras de rapiña. El guerrero sería como el
sol. Sólo aparecería durante el día, una vez que amaneciera. Durante la noche,
sería un negro lobo cazador.
Así sucedió. Durante el día, el
guerrero cabalgaba su caballo negro, llevando en el hombro a su amada, bajo la
forma de un halcón. De vez en cuando, el halcón alzaba el vuelo, subía hasta
las alturas y, de repente, con un chillido estridente, se precipitaba como una
flecha para capturar alguna presa. Durante la noche, la mujer permanecía al
lado de su amado, el lobo negro, que se echaba a sus pies y le lamía las manos.
De vez en cuando, él se levantaba y entraba solo en el bosque oscuro, para
vivir su vida de lobo.
Pero había un breve momento encantado
en el que casi se tocaban. Al atardecer,
cuando la luz del día se mezclaba con la oscuridad de la noche, era el momento
mágico: el halcón volvía a ser su mujer y el guerrero se transformaba en lobo.
Al amanecer, cuando la oscuridad de la noche se mezclaba con la luz del día, el
lobo volvía a ser el guerrero y la mujer se transformaba en halcón. En ese
brevísimo instante, ambos se presentaban uno al otro como siempre habían sido,
y entonces veían, por un segundo, la belleza de su amor. Sus manos se extendían
queriendo tocarse; pero era imposible.
Antes de que sus manos se tocaran, la
metamorfosis concluía y las imágenes huían.
El guerrero amaba al halcón. Él sabía
que dentro del halcón vivía su amada de voz suave. Pero vivía hechizada,
adormecida. Lo único que tenía de ella era el ave muda, hundida en el silencio
de su misterio. El guerrero acariciaba sus plumas, pero un halcón no es una
mujer. El halcón no era su amada. La cargaba con la pequeña esperanza del
momento encantado y con la gran esperanza de que, un día, el hechizo se
rompiera.
La mujer amaba al lobo. Sabía que
dentro del lobo vivía el guerrero de ojos profundos que ella amaba. Pero vivía
hechizado, adormecido. Lo único que ella tenía de él eran los ojos hundidos en
el silencio de su olvido. La mujer acariciaba su pelaje negro, pero un lobo no
es un hombre. El lobo no era el guerrero que ella amaba. Ella lo acariciaba con
la esperanza del momento encantado y con la gran esperanza de que, un día, el
hechizo se rompiera.
El amor puede mucho. Es divino. Es
más poderoso que todos los hechizos. Y sucedió que, un día, después de una
lucha horrenda, el hechicero murió y el hechizo se rompió. El guerreo volvió a
ser el guerrero que siempre había sido, y también la mujer volvió a ser la
mujer que siempre había sido. Y las manos se pudieron tocar, todo fue alegría,
se casaron y vivieron felices.
Ningún hechizo maligno, por muy
poderoso que sea, es capaz de destruir el amor. Dice la Biblia: “las muchas
aguas, no podrán apagar el amor ni lo ahogarán los ríos”. En otras palabras:
“Los muchos hechizos del mal no podrán destruir el amor”. Porque Jesús, el AMOR
encarnado, venció a todos los hechizos en la cruz del calvario, exhibiéndolos
públicamente. Dios es AMOR, vino al mundo
en la persona de su Hijo Jesucristo, para dar a conocer, que su amor
busca a quienes se desviaron del camino, una vez que los encuentra, los trae de
vuelta a su redil; les hace ver que entre las tres virtudes principales para
heredar el reino de los cielos: “la fe, la esperanza y el amor”, la virtud
mayor y por excelencia “ES EL AMOR”. Amor que, más que un discurso, es una
actitud constante; más que un fin, es un camino.
¿En qué camino te encuentras? ¿En el
camino del amor? ¿O te has dejado llevar por los hechizos del mal, que aunque
parezcan placenteros, su fin es camino de muerte? ¿Cómo manifiestas el Amor a
Dios, a tu familia, a tu prójimo, y a ti mismo? La mejor forma de manifestar el
AMOR de Dios en nosotros, es: pensando siempre en Él, leyendo siempre de Él,
hablando siempre con Él, haciendo su voluntad “agradable y perfecta”, no
haciendo lo que Él no quiere que hagamos, y permaneciendo siempre con Él,
aunque las circunstancias no estén a nuestro favor. Si manifestamos el AMOR de
Dios, viviremos en armonía con la familia, con la iglesia, con el prójimo, con
nosotros mismos, y con toda la creación.
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